INTRODUCCIÓN
La formación de profesionales de la salud en escenarios de alta complejidad, como las Unidades de Cuidados Intensivos, exige estrategias pedagógicas que favorezcan la integración de saberes y el trabajo colaborativo. En este contexto, la simulación clínica interprofesional (SCI) se ha consolidado como una herramienta innovadora que permite recrear situaciones reales de atención, para promover la adquisición de competencias técnicas y habilidades comunicativas esenciales para la práctica asistencial. (1,2)
Diversos estudios han demostrado que este enfoque favorece la comunicación efectiva, la coordinación de equipos multidisciplinarios y la seguridad del paciente, consolidándose como un recurso esencial para el aprendizaje significativo en contextos críticos. (3,4,5) La International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning (INACSL, por sus siglas en inglés) ha establecido estándares de buenas prácticas que orientan la implementación de la simulación clínica en entornos interprofesionales y de cuidados intensivos. (4)
Asimismo, investigaciones recientes han evaluado la simulación in situ en hospitales de referencia, para entrenar equipos de respuesta rápida y mejorar la atención en situaciones de emergencia. (5) Estas evidencias en el ámbito internacional respaldan la pertinencia de diseñar metodologías contextualizadas que fortalezcan el proceso de enseñanza-aprendizaje en instituciones hospitalarias. Este trabajo tiene como propósito reflexionar sobre el desarrollo de la SCI como proceso de enseñanza aprendizaje en Unidades de Cuidados Intensivos
DESARROLLO
En el ámbito de la salud, la SCI ha adquirido relevancia por sus ventajas en el entrenamiento de habilidades técnicas antes de realizar procedimientos en pacientes reales. Para crear un entorno simulado es necesario disponer de equipos y materiales adecuados; sin embargo, también se emplean simuladores estáticos, simulaciones entre pares y recursos improvisados que permiten a los estudiantes desarrollar competencias esenciales en un ambiente seguro. (6)
La simulación en salud, tal como se conoce en la actualidad, tiene sus raíces en la aviación, donde los simuladores evolucionaron hasta convertirse en maniquíes de alta fidelidad capaces de reproducir funciones fisiológicas humanas. No obstante, el éxito de estas experiencias depende de la adecuada construcción de escenarios, la definición de objetivos pedagógicos y preparación del equipo facilitador. (7) Estos elementos han sido objeto de creciente debate y refinamiento en los últimos años.
La SCI se clasifica según su complejidad en baja y alta. La primera se centra en habilidades técnicas específicas, mientras que la segunda aborda casos clínicos complejos que requieren pensamiento crítico, razonamiento clínico, liderazgo y trabajo colaborativo. (8,9)Asimismo, el uso de actores estandarizados para representar de manera realista y repetible un cuadro clínico, ha demostrado ser una estrategia eficaz para enriquecer la experiencia de aprendizaje. (10)
Las simulaciones pueden realizarse en laboratorios académicos o centros especializados, pero también en escenarios clínicos reales, como los servicios de urgencias, donde participan los equipos de salud que trabajan en ese entorno. Esta modalidad, denominada simulación in situ, favorece la integración de conocimientos y habilidades en contextos de alta presión asistencial. (11) En algunos casos, se recurre a la simulación híbrida, que combina diferentes modalidades para ofrecer experiencias más realistas. (12)
Para garantizar la efectividad de la SCI, se recomienda seguir tres etapas fundamentales: prebriefing, escenario de simulación y debriefing. El prebriefing incluye la preparación de materiales y el briefing inicial, donde se establecen reglas básicas y se asegura un entorno psicológico seguro. El escenario de simulación constituye la experiencia planificada en la que los participantes enfrentan el caso clínico. Como última etapa, el debriefing, que promueve la reflexión crítica, análisis del desempeño y exploración de emociones, para consolidar el aprendizaje. (9,13)
La construcción de escenarios debe basarse en marcos teóricos sólidos, como la Teoría de Simulación de Jeffries, que orienta el diseño pedagógico y asegura la coherencia metodológica. (14) En este contexto, la SCI favorece tanto el desarrollo de habilidades técnicas como de habilidades conductuales. (8) El rol del facilitador resulta esencial, ya que guía las etapas de la simulación y asegura que los objetivos de aprendizaje se cumplan. (7)
En síntesis, la integración de la SCI en las Unidades de Cuidados Intensivos, respaldada por políticas institucionales y marcos teóricos, fortalece la formación académica y profesional, además contribuye a la seguridad del paciente y a la calidad asistencial.
CONCLUSIONES
La SCI constituye una herramienta pedagógica de gran valor para fortalecer las competencias técnicas y no técnicas de los equipos de salud en Unidades de Cuidados Intensivos. Su implementación in situ permite contextualizar el aprendizaje en escenarios reales, de manera que favorece la integración de conocimientos, habilidades y actitudes en situaciones de alta complejidad. La SCI potencia la construcción de una cultura de seguridad y trabajo colaborativo, aspectos esenciales en la atención a pacientes críticos
Conflicto de intereses
Los autores declaran la no existencia de conflictos de intereses relacionados con el estudio.
Contribuciones de los autores
Conceptualización: Luis Virgilio Díaz Martínez.
Visualización: Luis Virgilio Díaz Martínez, Osmany Alonso Ayala, Yuliett Mora Pérez.
Redacción del borrador original: Luis Virgilio Díaz Martínez, Osmany Alonso Ayala, Yuliett Mora Pérez.
Redacción – revisión y edición: Luis Virgilio Díaz Martínez, Osmany Alonso Ayala, Yuliett Mora Pérez.
Financiamiento
Hospital General Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima, Cienfuegos, Cuba.
REFERENCIAS
1.Arrogante Ó, Raurell-Torredà M, Zaragoza-García I, Sánchez-Chillón FJ, Aliberch-Raurell AM, Amaya-Arias A, Rojo-Rojo A. Programa de entrenamiento basado en TeamSTEPPS® mediante simulación clínica en profesionales de cuidados intensivos: un estudio con metodología mixta. Enfermería Intensiva. 2023;34(3):126-37.
2.Olivares SC, Moreno NA, Figueroa SC. Educación interprofesional utilizando la simulación clínica para el desarrollo de habilidades comunicativas. Cogitare Enferm. 2025;30:e98216es.
3.Sung TC, Hsu HC. Improving Critical Care Teamwork: Simulation-Based Interprofessional Training for Enhanced Communication and Safety. J Multidiscip Health. 2025;22(18):355-67.
4.International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning. Preamble: Grounded in Excellence: The Cornerstone Healthcare Simulation Standards of Best Practice®. Clinical Simulation in Nursing. 2025;105(101774):1-2.
5.Giglio A, Ferre A, García J. Evaluating in situ Simulation in Critical Care: Insights from Healthcare Professionals. J Multidiscip Healthc. 2025;27:5271-73.
6.Guillarducini Rocha NH, Lopes Prata G, Maia Silva JÁ, Silva R. Perceptions experienced by nursing undergraduates in a tele-simulation scenario about neonatal hypoglycemia. Cogitare Enferm. 2025;30:e98003.
7.Nojima K, Yoshida R, Sato S, Fukuda T, Kakinuma K. Simulation-Based Education and Nursing Student Learning Motivations: A Scoping Review. Cureus. 2025;17(5):e84375.
8.Meszaros MJ, Almeida AO, Silva RLF, Eduardo AHA, Lima MHM, Oliveira-Kumakura ARS. Clinical simulation scenarios for the planning and management of infusion therapy by nurses. Rev Bras Enferm. 2023;76(6):e20230019.
9.Kim J, Lee O. Effects of a simulation-based education program for nursing students responding to mass casualty incidents: A pre-post intervention study. Nurse Educ Today. 2020;85:104297.
10.Healthcare Simulation Dictionary. Content last reviewed[Internet]. Rockville: Agency for Healthcare Research; 2025[citado 27/03/2026]. Disponible en:
https://www.ahrq.gov/patient-safety/resources/simulation/terms.html
11.dos Santos C, Fiterman S, Galvao C, Slullitel A, Neiri E, Pereira G. In situ simulation and its different applications in healthcare: an integrative review. Rev Bras Educ Méd. 2023;47(4):e135.
12.Souza AC. Simulação in situ e suas diferentes aplicações na área da saúde: uma revisão integrativa. Rev Esc Enferm USP. 2020;54:e03646.
13.Fegran L, Ten HBW, Fossum M, Hovland OJ, Naidoo JR, Van RDRM, Sejersted E, Robstad N. Simulation debriefing as part of simulation for clinical teaching and learning in nursing education: A scoping review. Nurs Open. 2023;10(3):1217-33.
14.Cowperthwait A. NLN/Jeffries simulation framework for simulated participant methodology. Clinical Simulation in Nursing. 2020; 42(C):12-21.
