INTRODUCCIÓN
Casi toda investigación científica se realiza a partir de un cuerpo de conocimientos existente. Salvo en aquellas áreas muy poco estudiadas o en situaciones muy novedosas en las cuales apenas se cuenta con información acumulada, y para cuya aproximación o esclarecimiento se necesita de los llamados “estudios exploratorios”, en la gran mayoría de los temas utilizados por los residentes para llevar a cabo su trabajo de terminación de la especialidad (TTE), existen amplios y profundos conocimientos emanados de diversos estudios precedentes.
Precisamente, la primera tarea que debe asumir el investigador cuando identifica alguna situación teórica o de la práctica para cuya solución supone la necesidad de llevar a cabo una investigación científica, consiste en la revisión de la teoría acerca del tema. Al incursionar en lo “ya escrito”, el investigador podrá encontrar soluciones satisfactorias a su inquietud y actuar entonces en consecuencia, o podrá descubrir “vacíos” que lo conduzcan a la identificación y formulación apropiada de un problema científico, y desencadenar con ello las acciones investigativas correspondientes.
El llamado marco teórico constituye el acápite del informe final del TTE que refleja la profundidad y pertinencia de la revisión bibliográfica realizada; esta revisión expresa el aparato teórico conceptual que se asume e, incluso, en tesis de mayor nivel (de doctorado, por ejemplo), debe expresar el posicionamiento del investigador ante dicho aparato conceptual.
El propósito de este trabajo es reflexionar sobre la obligatoriedad o no de la inclusión del marco teórico en las tesis de terminación de especialidad.
DESARROLLO
La importancia del marco teórico no admite dudas; su calidad es determinante en la aceptación por la comunidad científica (o evaluadores) de la solución que se propone al problema investigado, además del ya mencionado rol en la formulación de dicho problema. De igual manera, determina también la calidad de la discusión de los resultados obtenidos, al permitir poner de manifiesto el verdadero aporte de estos resultados como consecuencia de su contrastación con el conocimiento preexistente. Un “buen” marco teórico, donde no solo se refleje la información existente en estudios previos, sino donde esta información se analice con profundidad y criticidad, donde se logren realizar generalizaciones y precisar tendencias o regularidades, constituye una incuestionable evidencia de la calidad del proceso investigativo ejecutado, y también del investigador que lo llevó a cabo.
Con cierta frecuencia hemos sido testigos de controversias con relación a la obligatoriedad de la presencia del marco teórico en el informe final de los TTE. A partir de los argumentos generales antes expuestos parecería ser esta una polémica fuera de lugar. Pero en la ciencia, como en cualquiera área de la vida, hay espacio para análisis más particularizados.
Es cierto que, en algunos tipos de investigaciones, como las experimentales, por ejemplo, la necesidad o conveniencia de un marco teórico explícitamente declarado no admite cuestionamiento. Pero no es este precisamente el tipo de estudio predominantemente seleccionado por los residentes para realizar sus “tesis”. Por la mayor sencillez en su diseño y por la mayor factibilidad para su ejecución en un periodo de tiempo limitado (tres o cuatro años, según la especialidad), los residentes suelen escoger estudios observacionales de tipo descriptivo, generalmente de los conocidos como “series de casos”.
Y no es que la inclusión de un marco teórico en los estudios descriptivos sea una acción errada. La cuestión radica en que ese marco teórico debe contener la “descripción” existente en la literatura del objeto de la investigación (categoría en la cual se profundiza en otro artículo); descripción que debe ser utilizada en la “discusión” (interpretación) de los resultados obtenidos, fundamentalmente mediante la comparación de dichos resultados con lo descrito en la bibliografía revisada. Es por ello que, en este tipo de investigación en particular, parece más conveniente y permisible prescindir del acápite “Marco Teórico” y emplear su correspondiente contenido en el acápite “Discusión” del informe final.
Pero la cuestión más preocupante con respecto a la inclusión de un marco teórico en el informe final del TTE radica en otro aspecto, para cuya comprensión regresaremos a una categoría antes mencionada: el objeto de la investigación. Y es que, en el contexto del tema abordado en el presente artículo, la deficiencia constatada con más frecuencia en la revisión de un gran número de informes finales de TTE radica en la no existencia de una plena correspondencia entre el contenido del marco teórico desarrollado y el real objeto de estudio de la investigación ejecutada.
Para comprender este planteamiento veamos el siguiente ejemplo, el cual es representativo del fenómeno que se aborda.
Recientemente se presentó el informe final de una investigación que tuvo como problema el desconocimiento de cuáles eran los principales factores relacionados con la descompensación aguda de pacientes con cirrosis hepática, en un determinado contexto de tiempo y espacio. Evidentemente, el objeto de investigación en este estudio está enmarcado en los factores que descompensan a los pacientes con cirrosis hepática. El conocimiento existente en la literatura acerca de los factores que pueden romper el equilibrio entre el paciente cirrótico y su enfermedad debió ser el contenido desarrollado como marco teórico de la investigación: cuáles son estos factores, su frecuencia de ocurrencia, los mecanismos mediante los cuales actúan, su relación con la probabilidad de morir, la posibilidad de su prevención.
Pero en su lugar, dicho “marco” en la investigación ejemplo consistió en una descripción detallada de la cirrosis hepática como enfermedad, siendo desarrollados sus múltiples aspectos conceptuales, epidemiológicos, etiológicos, histopatológicos, clínicos, humorales, evolutivos, pronósticos y terapéuticos. Ninguna mención a los factores de descompensación.
No es esta investigación ejemplo un hecho aislado; constituye la incongruencia “marco teórico-objeto de estudio” uno de los señalamientos que se reitera con más frecuencia en la evaluación de los informes finales de los TTE. La observación de los autores permite plantear que la anterior situación constituye una tendencia actual, al menos en nuestro contexto.
CONCLUSIONES
La presencia del llamado marco teórico en los informes finales del TTE debería ser el resultado del análisis de la conveniencia o necesidad de su inclusión, a partir de las características del estudio y particularmente, del tipo de diseño utilizado. De igual manera, en caso de incorporación del marco teórico al informe final, su contenido no debería ser una mera revisión bibliográfica de la enfermedad sobre la cual algún aspecto se somete a investigación.
La correcta delimitación del objeto de estudio se convierte en la vía o herramienta, en calidad de condición necesaria, para superar esta situación, al precisar (y simplificar) el contenido a desarrollar en el incuestionablemente importante y necesario, pero no obligatorio, marco teórico.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Contribuciones de los autores
Conceptualización: Luis Alberto Corona Martínez, Mercedes Fonseca Hernández
Redacción del borrador original: Luis Alberto Corona Martínez, Mercedes Fonseca Hernández
Redacción, revisión y edición: Luis Alberto Corona Martínez, Mercedes Fonseca Hernández
Financiación
Hospital General Universitario Dr. Gustavo Aldereguía Lima. Cienfuegos.
