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FOLLETO

Consideraciones conceptuales sobre motivación

Conceptual aspect of motivation

1 

 

Lic. en Psicología. Profesor Auxiliar. MsC Ciencias de la Educación. Facultad de Ciencias Médicas. Cienfuegos.

 


INTRODUCCIÓN

La esfera motivacional del hombre ha sido poco estudiada hasta el presente en la Psicología. Esto no puede ser explicado por falta de interés hacia esa materia, pues desde los tiempos antiguos hasta nuestros días, el problema de los excitantes internos de la conducta del hombre ha ocupado constantemente a científicos y filósofos y los ha conducido a elaborar diferentes explicaciones.

Las investigaciones en esta área corresponden al siglo XX. El hecho de que estas se hayan desarrollado de forma algo tardía con respecto a otras cuestiones psicológicas, puede deberse a que la motivación expresa una relación del hombre muy difícil de abordar experimentalmente.

La mayoría de los psicólogos ajenos al enfoque marxista parten de esquemas brindados por la Biología y la Zoopsicología, e interpretan las motivaciones del hombre al igual que las del animal, como regida por impulsos biológicos o instintos. Este es el caso, por ejemplo, del psicoanálisis, que plantea la libido o instinto sexual como la fuerza motriz de la personalidad. Sigmud Freud trazó una analogía entre la motivación de una persona y la estructura de un témpano, donde la mayor parte de la motivación aparece bajo la superficie.

Otra escuela psicológica, el Conductismo, considerada como una de las tres fundamentales en Psicología, plantea que a la ciencia psicológica le corresponde el estudio de los hechos medibles y cuantificables, que todo lo subjetivo (se refiere al psiquismo) forma parte de los rezagos de la Edad Media, reduciendo así el objeto de estudio de la Psicología al esquema estímulo- respuesta (E-R). Obviamente, para los conductistas la esfera motivacional no se incluía dentro del campo de sus investigaciones.

El presente trabajo, acerca de los motivos profesionales, se inserta en toda una concepción filosófica, psicológica y pedagógica, que es a la vez su fundamento teórico y metodológico. Esto no implica dejar de utilizar algunos postulados de otras tendencias pedagógicas o escuelas, que por su utilidad práctica fuera necesario emplear.

DESARROLLO

El enfoque histórico- cultural es la tendencia pedagógica actual que guía las ideas de esta investigación. Vigostky abrió el camino para la constitución de una “Psicología científica” (1). Su visión del mundo estaba inspirada en la filosofía materialista- dialéctica y construyó una imagen de la actividad psicológica del hombre sobre esa base, mediante la aplicación del método histórico genético, sosteniendo que los distintos aspectos de la actividad psíquica no pueden ser entendidos como hechos dados de una vez y para siempre, sino como producto de una evolución filo y ontogenética.

Este enfoque se centra esencialmente en el desarrollo integral de la personalidad. Superó los enfoques dualistas legados por la Psicología empirista del siglo XIII, basada en la separación del individuo y la sociedad.

Se trata de un nuevo enfoque psicológico donde el carácter activo de los procesos psíquicos, la actividad como proceso que mediatiza la relación del hombre y la realidad objetiva y su carácter objetal, la relación de la actividad interna y externa y la comunicación y el lenguaje como sistema privilegiado de signos, son aspectos que en el contexto del aprendizaje, se conciben como una actividad social y no sólo como proceso de realización individual. El estudiante asimila los modos sociales de actividad y de interacción social; es un sujeto activo, orientado hacia un objetivo.

Mucha atención presta Vigostky al aprendizaje y al desarrollo por su importancia en el diagnóstico de capacidades intelectuales. Devela los niveles reales y potenciales (posibilidades) para aprender con la ayuda de los demás; su concepto de zona de desarrollo próximo destaca el nivel real de desarrollo y el nivel de desarrollo potencial determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otros compañeros mas capaces (2).

Todo esto ha permitido una concepción de la pedagogía partiendo del carácter rector de la enseñanza. El estudiante se forma mediante la colaboración y la actividad conjunta; partiendo de lo que aún no puede hacer solo es que puede llegar a un dominio independiente de sus funciones, utilizando todos los resortes de que dispone su personalidad.

El profesor posibilita el despliegue del proceso de redescubrimiento y reconstrucción del conocimiento por parte del estudiante, disponiendo de las condiciones de cooperación y de colaboración de actividad conjunta dentro del aula.

En las últimas décadas, la motivación, parte importante de la esfera pedagógica, ha dado origen a numerosas teorías (Teoría de las necesidades humanas, Teoría de la existencia, relación y progreso, Teoría Bifactorial y Teoría de la modificación de la conducta) las cuales se exponen a continuación algunas por la relación que guardan con el presente trabajo.

Teorías de las necesidades humanas. Abraham Maslow.

De acuerdo a esta teoría, el resorte interior de una persona está constituido por una serie de necesidades en orden jerárquico, que va desde la más material a la más espiritual. Se identifican cinco niveles dentro de esta jerarquía:

1. Fisiológicas: Tienen que ver con las condiciones mínimas de subsistencia del hombre: Alimento, vivienda, vestimenta, etc.
2. Seguridad: Se relaciona con la tendencia a la conservación frente a situaciones de peligro. Conservación de su propiedad, de su empleo, etc.
3. Sociales: El hombre por naturaleza tiene la necesidad de relacionarse, de agruparse informalmente, en familia, con amigos, o formalmente en las organizaciones.
4. Estima: A esta altura de la pirámide el individuo necesita algo más que ser un miembro de un grupo, se hace necesario recibir reconocimiento de los demás en término de respeto, estatus, prestigio, poder, etc.
5. Autorrealización: Consiste en desarrollar al máximo el potencial individual, se trata de una sensación auto superadora permanente. Ej.: Autonomía, independencia, autocontrol.

Según el criterio de Fernando González en su libro Psicología Humanista, Actualidad y Desarrollo: “El núcleo de la Psicología de la Personalidad de Maslow, es su teoría de la motivación, que recoge la tradición funcionalista de W. James y J. Dewey, y se fusiona con el holismo y la Psicología de la Gestalt, y con Freud y Adler desde el punto de vista dinámico. Esta teoría sintética puede ser considerada como holística – dinámica” (3).

Teoría de la existencia, relación y progreso de Alderfer.

Clayton Aldelfer llevó a cabo una revisión de la teoría de las necesidades de Maslow, la cual se convertiría en su teoría ERG (existencia, relación y crecimiento). La revisión efectuada por ese autor tuvo como resultante la agrupación de las necesidades humanas en las tres categorías mencionadas.

• Existencia: Agrupa las necesidades básicas consideradas por Maslow como fisiológicas y de seguridad.
• Relación: Estas necesidades requieren, para su satisfacción, de la interacción con otras personas, comprendiendo la necesidad social y el componente externo de la clasificación de estima efectuada por Maslow.
• Crecimiento: Representado por el deseo de crecimiento interno de las personas, incluyen el componente interno de la clasificación de estima y autorrealización.

La teoría ERG no representa solamente una forma distinta de agrupar las necesidades consideradas por Maslow, ya que va más allá al no considerar una estructura rígida de necesidades, en donde debe seguirse un orden correlativo para su satisfacción. Esta teoría considera que si el individuo no logra satisfacer una necesidad de orden superior aparece una necesidad de orden inferior (frustración- regresión). Pueden operar al mismo tiempo varias necesidades.

Variables tales como antecedentes familiares y ambiente cultural pueden alterar el orden de las necesidades. Por ejemplo, en culturas como las japonesas se anteponen las necesidades sociales a las fisiológicas.

Teoría bifactorial de Hezberg.

Mientras Maslow sustenta su teoría de la motivación en las diversas necesidades humanas (enfoque orientado hacia el interior de las personas), Herzberg basa la suya en el ambiente externo y en el trabajo del individuo (enfoque orientado hacia el exterior).

La teoría bifactorial tuvo como sustento los estudios que Frederick Herzberg, junto a su grupo de investigación, desarrollara en las empresas de Pittsburg, Estados Unidos de América. La investigación consistía en un cuestionario en el cual se preguntaba a ingenieros y contadores acerca de los factores que producían satisfacción e insatisfacción en su trabajo. De dicha investigación se lograron separar dos tipos de factores.

• Factores higiénicos: Estos factores permiten que la persona no se sienta insatisfecha en su trabajo, pero no implica que generen la motivación necesaria para la consecución de los objetivos. Ejemplos: Las condiciones de trabajo, supervisión recibida, salario, etc.
• Factores motivacionales: Representan la energía que da el impulso necesario para conducir a las personas a depositar sus fuerzas en la organización, con el objeto de alcanzar los resultados. Ejemplos: el grado de responsabilidad, el reconocimiento, la posibilidad de progreso, etc.

En síntesis, la teoría de los dos factores afirma, por un lado, que la satisfacción en el cargo es función del contenido, o de las actividades desafiantes y estimulantes del cargo, y puede estar más relacionada con los llamados factores motivadores; y por otro, que la insatisfacción en el cargo depende del ambiente, de la supervisión, de los colegas y del contexto general, lo que más bien está asociado a los factores higiénicos.

La falta de cobertura de los factores higiénicos, traerá consigo la preocupación por satisfacer necesidades asociadas, lo que impedirá un estado de motivación y provocará la insatisfacción. La satisfacción, incluso a un nivel mínimo, de estas necesidades, evitará la permanencia del estado de insatisfacción, pero no será suficiente para provocar una actitud motivarte.

Teoría de la modificación de la conducta de B.F. Skinner

B. F. Skinner, dice que todas las personas son productos de los estímulos que reciben del mundo exterior (nótese su afiliación conductista que lo ubica como neo conductista). Si se especifica lo suficientemente el medio ambiente, se pueden predecir con exactitud las acciones del individuo.

El refuerzo positivo consiste en las recompensas por la labor bien efectuada, produciendo cambios en el comportamiento, generalmente, en el sentido deseado. No sólo forma el comportamiento, sino que además enseña.

El refuerzo negativo está constituido por las amenazas de sanciones, que en general producen un cambio en el comportamiento, pero de forma impredecible e indeseable. El castigo producido como consecuencia de una conducta indebida no implica la supresión de hacer mal las cosas, ni tampoco asegura que la persona está dispuesta a comportarse de una forma dada, a lo sumo puede aprender a evitar los castigos. El autor de esta teoría propone la conducta escapista en evitación del castigo.

En líneas generales, el conductismo trató de establecer un nexo entre el organismo y el medio, excluyendo los conceptos y realidades subjetivas mediatizadoras de esa relación, tales como: voluntad, idea y pensamiento. Los postulados filosóficos del conductismo parten del positivismo, y de una concepción de la naturaleza humana que considera a la persona como una máquina capaz de aprender asociaciones y cuyo desarrollo psicológico se debe a la acumulación de asociaciones y hábitos (3).

Necesidades y motivos

La Psicología basada en fundamentos filosóficos dialéctico- materialistas, evidencia las debilidades de los enfoques anteriores, al demostrar que la motivación humana está determinada por factores de tipo social. Sin embargo, decir que entre los seguidores de esta corriente del pensamiento existe plena concordancia, es tan vago e inexacto como hablar del psicoanálisis o del conductismo en un sentido absoluto. Para los que están familiarizados con el tema resulta claro que Vigostky, Rubinstein, Leontiev, Bozhovich, Anasiev y Lomov, por mencionar psicólogos de la ex Unión Soviética, o González Serra y González Rey, aquí en Cuba, no dicen exactamente las mismas cosas. Luego, la Psicología Marxista es también una corriente del pensamiento psicológico actual, producto del trabajo de diferentes investigadores, que pese a tener una orientación marxista no enfocan de forma idéntica el estudio de los fenómenos psíquicos.

Los términos necesidad y motivo son fundamentales para la comprensión de la motivación (4). Diego González Serra, profesor de la Universidad de la Habana (ya jubilado) define necesidad como una propiedad psíquica y su manifestación en un estado y proceso psicológico, y motivo el reflejo psíquico, cognoscitivo y afectivo, consciente o inconsciente, del objeto meta de la necesidad, a través de los objetos indicadores de la posibilidad de su obtención. (5)

González Serra aborda el estudio de la motivación con un enfoque funcionalista, que en el contexto de la Psicología Materialista Dialéctica, comprende el interés hacia la clasificación de los motivos que orientan la conducta del hombre atendiendo a su contenido, sin analizar su función reguladora de la conducta.

En Cuba, el enfoque personológico ha sido trabajado con fuerza por Fernando González Rey, quien parte de la determinación de la existencia de la intención profesional, como formación motivacional compleja y de su función reguladora de la actividad profesional (6).

Fernando González Rey se adhiere al concepto de motivo de A. N. Leontiev: “objeto que responde a una u otra necesidad y que es reflejado bajo una forma por el sujeto que conduce la actividad”. Este es un concepto de motivo como objeto de la necesidad. Manifiesta la tendencia a considerar el motivo como la representación corriente que orienta el comportamiento del sujeto. Para Leontiev la necesidad es “en sí misma una condición interna de la actividad del sujeto, solo el estado negativo, el estado de ansiedad, de insuficiencia, su característica positiva sólo la recibe como resultado del encuentro del objeto” (6).

Otra autora soviética, L. I. Vozhovich, plantea que “los motivos son un tipo especial de estímulo de la conducta humana. Pueden actuar como motivos los objetos del mundo exterior, imágenes, ideas, sentimientos y emociones. En una palabra, todo aquello en que ha encontrado encarnación la necesidad” (6). Fernando González Rey habla de una “necesidad superior”, que es la cualidad estable de la personalidad portadora de un contenido emocional constante, que orienta al sujeto en una dirección igualmente estable de su comportamiento en forma de relación o realización con objetos y personas, garantizando en este proceso la expresión activa y creadora de la personalidad, que busca de manera activa nuevos niveles cualitativos en esa relación. Además, define motivo como la forma en que la personalidad asume sus distintas necesidades, las que elaboradas y procesadas por ella encuentran su expresión en sus distintas manifestaciones concretas, de tipo conductual, reflexivo y valorativo, las cuales le dan fuerza y dirección a la personalidad.

En este trabajo se asume la definición establecida por L. I. Bozhovich, también adoptado por Mitjans, como término operativo de trabajo, y según la cual motivo es aquello en nombre de lo cual el sujeto realiza una actividad a diferencia de los fines de esa actividad.

Motivación y educación

El término motivación es muy usado por los profesores, aunque no siempre la utilización es correcta. Muchas veces se concibe la motivación como un momento o un paso en el desarrollo de una clase. De esta manera, cuando el profesor introduce un tema y desarrolla anécdotas que despiertan el interés del estudiante por el tema se dice que cumple la motivación de la clase. En realidad, esto es necesario y puede recibir este nombre. Pero lo que no resulta admisible es limitar el concepto de motivación a crear interés por una clase. La motivación es un aspecto muy importante de la personalidad y el profesor puede y debe contribuir a su desarrollo. (3)

El problema de la motivación está íntimamente relacionado con la formación y desarrollo de la personalidad y tiene una importancia fundamental para el educador.

Motivación, afectividad y valores

Relacionar la motivación y los valores en el proceso docente educativo es importante, puesto que ello permite una fundamentación más integral de la importancia que tiene esta esfera psicológica en el proceso formativo de nuestros jóvenes.

Motivación es el término adaptado a la psicología en que ha devenido el concepto filosófico de valor. De hecho, solo motiva lo que para uno vale. Si algo no vale es que no motiva.

En el proceso de socialización del ser humano a través del aprendizaje, el sujeto interioriza las normas y valores de una sociedad y los hace suyos; es así que se muestran como valores en la persona. A través del proceso de aprendizaje se incorporan nuevos elementos cognitivos, pero aquellos que son significativos llegan a convertirse en valores. Esa significación está dada por la influencia de la afectividad en el sistema personalidad.

Los motivos profesionales

Al abordar el tema de los motivos vinculados con la profesión, o sea, los motivos profesionales, es preciso analizar el desarrollo de la educación vocacional y profesional.

Fernando González Rey, ante la interrogante ¿se educa la orientación profesional del joven?, alega que “la orientación profesional de la personalidad no es innata, ni hereditaria, sino que se forma y desarrolla en función del complejo sistema de actividades, influencias e interacciones a través del cual transcurre la vida del individuo. El sujeto puede poseer de forma hereditaria predisposiciones fisiológicas que favorezcan el desarrollo de aptitudes y destrezas vinculadas con una esfera concreta de actividad” (7).

Investigadores como Domínguez (1992), Brito (1987), Ibarra (1988), Valdés (1984), Rivera (1986) y González Maura, (1984, 1996), se han ocupado del nivel de desarrollo de la motivación profesional, representado como tendencia orientadora de la actividad profesional, expresado bajo el concepto de intenciones profesionales, como formación psicológica similar, por su naturaleza, a la autovaloración y los ideales que presupone la elaboración personal del proyecto profesional, integrado por los niveles de relación en el plano valorativo reflexivo y comportamental concreto.

Pichs (8) aborda los aspectos de la motivación profesional en maestros primarios con la elaboración de una propuesta para contribuir a su mejoría.

La educación de la orientación profesional de la personalidad es un importante aspecto del complejo proceso de su educación y desarrollo. El sistema de influencias de este proceso formativo está compuesto por la familia, la escuela y la sociedad en su conjunto.

La familia juega un papel esencial, especialmente en el desarrollo de intereses y de características de la personalidad, importantes en esa esfera. Las opiniones y valoraciones de los padres y de la familia en general, tienen una gran influencia en el desarrollo de los intereses y el sistema valorativo de los hijos. Un clima familiar autoritario y centrado en la crítica resulta dañino para el desarrollo pleno de la esfera motivacional. El niño debe expresar con libertad sus gustos, inclinaciones y reflexiones. Cuando la familia, sin atender el desarrollo real de los intereses, capacidades y aspiraciones del joven, ejerce presión en el sentido de una profesión determinada, puede afectarse el desarrollo ulterior de la personalidad. Los padres no deben imponer, pero tampoco desatender el proceso de desarrollo de los motivos profesionales.

La escuela desarrolla capacidades, intereses y cualidades de la personalidad, por lo que constituye el primer peldaño en la formación profesional. En el proceso docente-educativo el niño adquiere conocimientos, desarrolla habilidades y capacidades que resultarán decisivas en la conformación de los motivos profesionales. La escuela proporciona conocimientos sobre la naturaleza, el pensamiento y la sociedad. Las características de los planes de estudios, y especialmente la forma de su impartición, contribuirán o no a desarrollar intereses y capacidades vinculadas a un área especifica del conocimiento; a veces, los alumnos crean rechazo a ciertas materias, no por su contenido sino por la forma en que son impartidas.

La sociedad, con su sistema de valores y sus múltiples formas de influencia, ejerce gran influencia sobre la educación de la orientación profesional. El sistema de valores se trasmite a través de múltiples vías:

1. Los adultos que se relacionan con el joven.
2. La prensa.
3. La cultura.
4. Los medios de difusión masiva.
5. El trabajo de las organizaciones políticas y de masas.

Estas influencias, muchas veces de forma indirecta y no concientizada, van formando un sistema de valores que se expresan en la orientación profesional. Los estímulos morales y materiales asociados a unas profesiones u otras, no pueden constituir un importante elemento. No basta la información sobre la profesión, resulta imprescindible que estos se valoren adecuadamente, apoyados en acciones concretas.

Etapas del desarrollo profesional

Según Fernando González Rey (7) las etapas del desarrollo profesional son las siguientes:
1. Desarrollo de intereses y capacidades básicas.
2. Desarrollo de motivos profesionales y proceso de elección profesional.
3. Reafirmación profesional.

En la primera etapa los resultados fundamentales que se deben alcanzar son: desarrollo de intereses diversos, fundamentalmente vinculados a las asignaturas.

En la segunda etapa ocurre un estrechamiento, o una polarización del espectro de intereses y del desarrollo de motivos profesionales. Aquí ocurre el proceso de formación de los motivos profesionales y la elección profesional. La familia, la escuela y la sociedad juegan un rol importante en esta etapa. El rol de padres y maestros, como orientadores profesionales, así como las actividades escolares y extraescolares desarrolladas con estos fines, cobran especial importancia.

El desarrollo de la orientación profesional de la personalidad no culmina con la elección. Así, en la tercera etapa se consolidan de los motivos profesionales en el proceso de preparación para el desempeño de la futura profesión y en la actividad laboral misma. Esta etapa puede subdividirse en dos subetapas. La primera es el proceso de reafirmación profesional que se desarrolla mediante el estudio y la preparación para la profesión; la segunda es la reafirmación profesional vinculada con la actividad laboral.

En la primera juegan un papel decisivo las influencias educativas en el seno del centro de estudios, las actividades curriculares y el papel de los profesores. El estudio de los contenidos propios de la profesión y las actividades planificadas para el desarrollo de hábitos y habilidades profesionales, deben encaminarse a que el joven experimente vivencias, individualice la información significativa y le de un sentido propio a los conocimientos y experiencias que asimila; es en este proceso que se forman los motivos profesionales. El insuficiente desarrollo de la orientación profesional de la personalidad en etapas precedentes y las dificultades del proceso de elección profesional, determinan la necesidad de no descuidar el proceso educativo de la personalidad en esta etapa.

La etapa final es en la que el estudiante se forma y desarrolla como médico y complementará todo un proceso de educación profesional que se inició en la familia años atrás, la proximidad a la futura actividad laboral, finalizará todo un proceso de educación y formación profesional que de haber transcurrido satisfactoriamente, implicará un egresado mediante el cual se manifieste un alto grado de correspondencia entre intereses individuales y sociales, es decir, una adecuada aproximación de los motivos profesionales y el encargo social de la institución.

CONCLUSIONES

Es evidente que el tratamiento del tema de los motivos, vinculados con la profesión, o sea, los motivos profesionales, requiere necesariamente del análisis del desarrollo de la educación vocacional y profesional. La educación de la orientación profesional de la personalidad es un importante aspecto del complejo proceso de su educación y desarrollo, proceso en el que interactúan factores tan importantes como la familia, la escuela y la sociedad en su conjunto, y en el que los motivos emergen como un valor social que debe ser cultivado y educado de manera sistemática e integral

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1 Vigostky LS. Pensamiento y lenguaje. Teoría del desarrollo cultural de las funciones psíquicas. La Habana: Instituto Cubano del Libro. 1968. p.7
2 López Hurtado J. Vigencia de las ideas de L.S. Vigostky. La Habana: Instituto Pedagógico Latinoamericano y caribeño. 1997. p.11
3 González Rey F, Valdés Casal H. Psicología humanista. Actualidad y desarrollo. La Habana: Editorial Ciencias Sociales. 1994. p.125
4 Cuellar A. Nociones de Psicología general. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1977. p.179
5 González Serra DJ. Criterios y métodos para el estudio de la motivación. La Habana: Universidad de la Habana. 1976. p.104
6 González Rey F. Psicología. Principios y categorías. La Habana: Editorial Ciencias Sociales. 1989. p.122
7 González Rey F, Mitjans Martínez A. La personalidad. Su educación y desarrollo. La Habana: Editorial Pueblo y Educación. 1991. p.267
8 Pichs, B. Educación en la diversidad y formación inicial del maestro de educación primaria en Cuba; pautas para la elaboración de una propuesta que contribuya a la mejora de la motivación y calidad profesional (Tesis Doctoral). España: Universidad de Gijón. 1999. p.231

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Editada en la Universidad de las Ciencias Médicas de Cienfuegos