INTRODUCCIÓN
La prostaglandina sintética PEG1 conocido como misoprostol es un análogo de la prostaglandina E. Las prostaglandinas comenzaron a usarse clínicamente entre 1968 y 1972.
En ginecología se utiliza para la maduración del cérvix uterino y provocar modificaciones que favorezcan la expulsión rápida del producto de la concepción en el primer trimestre del embarazo en los que la paciente desee la interrupción de la gestación, o que por indicación médica deba realizarse.
Los medicamentos para la interrupción del embarazo representan una opción viable para los casos de aborto legal(1,2). Cabe notar que aunque la mayoría de los países latinoamericanos permiten la interrupción legal del embarazo, estos carecen de un sistema de servicios establecidos para realizar abortos legales)(3,4,5). Es por esta razón que los medicamentos que interrumpen el embarazo podrían constituir parte de la respuesta a esta necesidad ya que poseen ventajas(6) como alta efectividad en las primeras semanas del embarazo, pues con menos de 7 semanas de gestación la tasa de éxito es de 95 %(7), así se refiere también en trabajos realizados en nuestro país en el año 2003 en los Hospitales Gineco-Obstétricos "América Arias" y "Eusebio Hernández", ambos en ciudad de La Habana y en la provincia de Pinar del Río respectivamente. Es un método relativamente económico ya que se realiza de forma ambulatoria sin uso de anestésicos ni cuidados de personal de salud. Además, el hecho de que el 95 % de las pacientes no requieran tratamiento quirúrgico representa un beneficio para las usuarias y el sistema de salud.(4,5)
Las complicaciones derivadas del aborto se encuentran entre las causas más importantes de mortalidad materna en el mundo(1,3,7,8), casi una quinta parte de todas las muertes maternas se asocian con prácticas de aborto inseguro(4,9). Más aun, muchas mujeres prefieren un aborto inducido por medicamentos que por cirugía. Permitir a la mujer escoger un método alternativo de terminación del embarazo mejorará la satisfacción de las usuarias. (10,11)
En Cuba el aborto se legalizó en 1979, con la Nueva Constitución de la Republica luego de que un estudio demostrara que el aborto ilegal era la causa principal de muerte de las mujeres entre las edades de 15 a 44 años. (10)
A pesar de las acciones de Salud que se realizan en nuestro país mediante el programa de planificación familiar continúa en ascenso la cantidad de pacientes que se someten a realizarse un aborto instrumental, lo que se ha desplazado en los últimos tiempos a las edades menores de 20 años, aun cuando es dable el riesgo de presentar complicaciones propias del proceder y de la anestesia. (2,4,5,6)
En nuestro país se introdujo el uso del misoprostol como método abortivo desde el año 2003, en nuestra provincia se comenzó a usar este método sobre todo en adolescentes como grupo de riesgo..( 9,11,12,13).
El misoprostol por vía vaginal es mucho más eficaz y con la misma dosis tiene menos efectos secundarios, las dosis usadas van de 200 a 400 mcg cada 4 a 8 horas(8,9,13,14) con tasas de éxitos de 61 % .
Por todo lo anteriormente expuesto decidimos realizar esta investigación con el objetivo de demostrar la efectividad del misoprostol para el aborto medicamentoso en el primer trimestre del embarazo en adolescentes.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo, prospectivo, de serie de casos, en el Departamento de Legrados del Servicio de Ginecología del Hospital "Gustavo Aldereguía Lima" de Cienfuegos, desde agosto del 2005 hasta junio del 2007, en que se incluyeron 763 adolescentes de la provincia que
asistieron al departamento de legrados solicitando la interrupción del embarazo mediante el método de aborto medicamentoso con misoprostol y con el consentimiento informado de sus familiares.
Los datos se obtuvieron por entrevista directa a las pacientes en cada visita que realizaron al servicio, mediante la aplicación de una encuesta creada al efecto (Ver Anexo)
Para la ejecución de este método de interrupción de embarazo se utilizó como guía la Instrumentación Metodológica creada por el Ministerio de Salud Pública para el uso del misoprostol por vía vaginal en la inducción del aborto.
Fueron incluidas las mujeres de hasta 19 años de edad, con tiempo gestacional de hasta 12 semanas de amenorrea, con domicilio de fácil acceso al centro hospitalario y que dieran su autorización para el empleo del aborto quirúrgico si surgía una indicación médica.
Fueron excluidas las pacientes mayores de 19 años, con hemoglobina menor de 10 gL, e historia de enfermedades cardiovasculares, cerebrales, asma bronquial grado III o IV, diabetes mellitus, tensión arterial de 160 y 90 mmHg o más, así como infección cérvico vaginal severa.
A todas las pacientes se le realizaron los siguientes exámenes complementarios: Hemoglobina y hematocrito, exudado vaginal, serología y HIV.
La técnica utilizada fue la siguiente:
- Se ofrecieron las instrucciones adecuadas a cada paciente para la auto colocación del
- misoprostol por vía vaginal.
- Las tabletas se humedecieron previamente con 2 ó 3 gotas de agua hervida.
- Se colocaron 2 tabletas en el fondo del saco vaginal derecho e izquierdo, debiendo permanecer acostadas en decúbito supino por 2 horas después de colocadas las tabletas.
- La paciente se colocó manualmente un total de 4 tabletas (800mg) cada 8 horas.
Se informó a la paciente los posibles efectos secundarios del misoprostol como: cefalea, cólicos, vómitos, fiebre y diarreas, así como los propios del aborto que se corresponden con dolor abdominal y sangrado genital. Se les explicó la conducta a seguir ante síntomas alarmantes como fiebre elevada y sangrado abundante.
Cada paciente debió volver al hospital para la valoración final del procedimiento y su efectividad.
A las pacientes que le quedaron restos ovulares se les aplicó una dosis de 400 microgramos del medicamento por la vía vaginal.
Los casos en que no se produjo el aborto se consideraron como fallo del método y se realizó la interrupción mediante aspiración de la cavidad uterina.
Los datos se recogieron en el departamento de legrados, del Servicio de Ginecología, se procesaron en computadora en microprocesador de datos SSPS. Los resultados se expresan en números absolutos y porcentaje.
RESULTADOS
Se observó un mayor por ciento de adolescentes entre las edades de 18 y 19 años de edad. Hubo un incremento significativo a partir de los 15 años. (Tabla 1)
Predominaron las nulíparas para un 89 %, aunque llama la atención la multiparidad en un grupo de adolescentes. (Tabla 2)
El 66 % de las adolescentes tenía 8 semanas de gestación, el método fue más efectivo en embarazos pequeños, es decir, los embarazos de 6,7 y 8 semanas fueron expulsados con más rapidez que los de mayor tiempo. Lo mismo sucedió con el número de dosis aplicadas para lograr la expulsión en relación con la edad gestacional. (Tabla 3)
Se alcanzó una efectividad del método en 93,4 % del total de embarazadas. Quedaron restos solo en 9,6 % de las adolescentes. (Tabla 4)
Las pacientes presentaron algunos efectos secundarios del medicamento pero los más significativos fueron el dolor y el sangrado, también presentaron fiebre, vómitos, diarreas, escalofríos, temblores, cefalea, pero no existieron complicaciones en ninguna de ellas. (Tabla 5)
DISCUSIÓN
Como pudimos observar predominaron las edades entre 18 y 19 años, pero con un aumento desde los 15. En literatura revisada pudimos comprobar el ascenso de las interrupciones de embarazo en la adolescencia, y empleando el aborto quirúrgico, aun cuando conocen el riesgo de presentar complicaciones propias del proceder y de la anestesia. (2,4,5,6), por lo que es aconsejable el empleo de este método medicamentoso.
En cuanto a la expulsión en relación con la dosis y la edad gestacional, nuestros resultados coinciden con un estudio realizado por Rodríguez Cárdenas y Boza, lo cual corrobora que a menor edad gestacional, más rapidez en la expulsión y con menor cantidad de dosis (5,11). Convendría que nuestros médicos y también los pacientes tuvieran en cuenta esto para contribuir a que el método sea más efectivo.
Si comparamos nuestros resultados con los obtenidos en otras instituciones del país como en el Hospital "América Arias" donde su efectividad fue del 95 %, nuestro método fue igualmente efectivo , aunque hay autores que expresan un 85 % de efectividad .(1)
Debemos señalar, además, que nuestras pacientes tenían, en el 66 % de los casos, 8 semanas de gestación y eran nulíparas lo que condicionó la demora en la expulsión ya que este medicamento fue efectivo en los embarazos más pequeños. Por otra parte, son mujeres adolescentes que no tienen una madurez completa en su aparato reproductor, lo que condiciona que su cuello uterino sea, en muchos casos, puntiforme, y para modificarse con el medicamento y provocar la expulsión demora más en el tiempo y requiere en ocasiones de dosis adicionales. Coinciden estos resultados con los diferentes trabajos realizados por los doctores Rodríguez y Boza, en diferentes años, y grupos de mujeres. (5,9,11)
Los efectos secundarios que refirieron estas pacientes fueron los mismos descritos en el uso del medicamento. No se presentaron complicaciones en ninguno de los casos, sí 227 de ellas manifestaron haber padecido casi todos los síntomas, muy pocas no refirieron sintomatología, y la mayor cantidad de síntomas se manifestó cuando se aplicó la primera dosis.(10,11).
CONCLUSIONES
El aborto medicamentoso por misoprostol en embarazos del primer trimestre es efectivo; sus efectos secundarios no producen complicaciones, y son tolerables. El método es más efectivo en embarazos más pequeños. La dosis más efectiva para el aborto es la primera.