Revista de Ciencias Médicas de Cienfuegos

Se calcula que entre 5 y 10 niños nacen cada año en Estados Unidos sin timo. Estos pacientes no pueden desarrollar un sistema inmune y siempre mueren al poco tiempo, pues la glándula programa los linfocitos T para que reconozcan y ataquen a invasores como bacterias y virus.



Sin embargo, investigadores de la Universidad de Duke y del Hospital Necker de París han conseguido que 12 niños nacidos sin la glándula sobrevivan entre 2 y 10 años tras implantarles tejido de timos extraídos de otros niños que fueron sometidos a intervenciones cardíacas.



Las partes de timos trasplantados fueron capaces de producir suficientes linfocitos T para que los niños se mantengan sanos, según publican los investigadores estadounidenses en "Blood".



Blood 2003 102:1121-1130