Hace unos años, las inyecciones de una clase de fármacos contra la osteoporosis deterioraban el maxilar inferior después de ciertos procedimientos dentales. Ahora, los bisfosfonatos en píldora tendrían el mismo efecto secundario. Un estudio realizado en la Facultad de Odontología de la Universidad de Southern California en Los Angeles, demostró que el tratamiento oral con alendronato (Fosamax) durante un año aumenta el riesgo de enfermedad en la mandíbula después de la extracción de un diente u otro problema bucal. El equipo del doctor Parish P. Sedghizadeh publicó los resultados de su estudio en Journal of the American Dental Association. Los investigadores analizaron las historias clínicas electrónicas de la facultad y hallaron que nueve de los 208 pacientes (el 4%) que habían tomado las píldoras de alendronato habían sufrido un deterioro de la estructura de la mandíbula u osteoporosis. Todos esos pacientes eran mujeres, de entre 63 y 80 años, que habían consumido 70 miligramos de alendronato una vez por semana, durante 12 a 120 meses. "Pensábamos que el riesgo de los bisfosfonatos orales era insignificante, pero un 4% no es insignificante", expresó Sedghizadeh. Cuatro pacientes desarrollaron osteoporosis después de extracciones dentales y cinco pacientes luego de padecer úlceras asociadas con el uso de dentadura postiza. Pero eso no ocurrió en los 13 500 pacientes odontológicos que no habían usado alendronato. El equipo opina que deberían considerarse otras opciones terapéuticas para los pacientes que usan bisfosfonatos. En el caso de extracciones necesarias, primero "debería lograrse una buena higiene oral". Los autores recomiendan actualizar los formularios de consentimiento quirúrgico informado para advertirles a los pacientes bajo tratamiento con bisfosfonatos que tendrían riesgo de desarrollar osteonecrosis en la mandíbula. Fuente: Nueva York, enero 14/2009 (Reuters Health) |