Revista de Ciencias Médicas de Cienfuegos

Un grupo de investigadores de House Ear Institute en Los Ángeles, California (EE.UU.), ha identificado un gen clave que parece estar estrechamente relacionado con la pérdida progresiva de audición, según se publica en la última edición de la revista Nature Cell Biology.



A medida que envejecemos, aumenta la posibilidad de que perdamos audición, bien por agresiones medioambientales o por herencia genética. La causa más común de pérdida auditiva se produce por el daño de las células pilosas sensoriales encontradas en el órgano de Corti, el epitelio sensorial auditivo en los oídos mamíferos.



Hay dos tipos de células en el órgano de Corti que son importantes para la percepción del sonido: las células o folículos pilosos sensoriales y las células de apoyo. Los folículos pilosos sensoriales se especializan en la detección de ondas sonoras, que se transmiten a través de fluidos en los canales auditivos.



A medida que estas células se mueven en este líquido, el movimiento se traduce en un impulso nervioso que se envía al cerebro. Durante la embriogénesis, estas células se dividen constantemente, un proceso que continúa justo después del nacimiento. De ahí que las células no se puedan regenerar cuando se pierden.



En el nuevo trabajo se demuestra ahora que un gen de ratón llamado Ink4d está involucrado en este proceso. El borrado de Ink4d permite que las células pilosas sensoriales se dividan de nuevo dentro del oído adulto. Sin embargo, estas células se someten a la muerte celular programada, o apoptosis, que parece causar la pérdida progresiva de la audición en los ratones mutantes.



Pese a que Ink4d es un buen gen candidato para la pérdida hereditaria de audición, no está claro si está mutado en pacientes que están perdiendo audición por otras causas.



Ink4d se sabe que inhibe importantes reguladores de la división celular y posee también importantes roles a la hora de frenar la división de otros tipos de células.



Estos nuevos resultados implican que eliminando los inhibidores de la división celular, se podría dar lugar a la pérdida progresiva de audición en los ratones. Como la forma más fácil de revertir la pérdida auditiva en los seres humanos puede implicar la generación de nuevos folículos pilosos sensoriales animando a que las células se dividan, este estudio posee gran trascendencia para el tratamiento de la sordera en el ser humano.